Comienza la batalla de las semillas Terminator: los agricultores enfrentan costos potenciales de miles de millones de dólares
Março 22, 2006
Boletín de prensa
Campaña Internacional Terminar Terminator
www.banterminator.org
22 de marzo de 2006
Curitiba, Brasil. Tras una semana de movilizaciones mundiales contra la tecnología Terminator, el punto de las Semillas Suicidas está a punto de entrar a debate en la reunión del Convenio de Diversidad Biológica de Naciones Unidas (CDB) en Curitiba, Brasil. Conocidas en el CDB como TRUGs (Tecnologías de Restricción del Uso Genético), los cultivos Terminator están genéticamente modificados para crear semillas estériles al momento de la cosecha de tal suerte que los agricultores tengan que comprar semilla nueva cada temporada. Hoy, la Campaña Terminar Terminator, una coalición global de más de 500 organizaciones, difundió nuevos cálculos financieros que indican que las semillas Terminator le impondrán una carga de miles de millones de dólares extra en costos por semillas a algunas de las naciones más pobres del mundo.
Los datos, preparados por la OSG conocida como Grupo ETC en colaboración con organizaciones de agricultores, ponen en evidencia que la comercialización de Terminator tan sólo en 7 países supondría costos adicionales derivados de la compra de semilla que fácilmente superarían los 1 200 millones de dólares anuales (3 veces el presupuesto dedicado a investigación pública de los centros de la revolución verde del CGIAR, o la mitad de la asignación anual para ayuda al desarrollo del gobierno de Canadá). Esta cifra, sin embargo, constituye una fracción pequeña de los ingresos que la industria semillera podría obtener de los agricultores si incorpora la tecnología Terminator a todas sus variedades de semilla en el mundo entero. Se piensa que es probable que la cifra ascienda a miles de millones de dólares extra, anualmente. En Brasil, sede de la reunión del CDB, los productores de soya tendrían que hacer frente a unos costos adicionales de 407 millones de dólares (866 millones de reales brasileños) si no pudieran volver a utilizar la semilla de su cosecha en la siguiente siembra. Incluso los productores de trigo de Canadá, uno de los principales proponentes de Terminator en el CDB, podrían tener que afrontar una factura suplementaria de 85 millones de dólares anuales.
Estas cifras se han hecho públicas adelantándose a la previsible pugna que tendrá lugar a lo largo de hoy entre los representantes de países del Sur global y de los cuatro países que han promovido una “evaluación de los riesgos caso por caso” de la tecnología Terminator en el seno del Convenio: Canadá, Nueva Zelanda, Australia y el Reino Unido (apoyados desde fuera por Estados Unidos, que no es miembro del Convenio). Esta cláusula de “caso por caso” supone dar luz verde a las pruebas de campo y a la comercialización de la tecnología de semillas estériles.
“No extraña entonces que la industria semillera multinacional esté tan al pendiente de ganar la evaluación “caso por caso” de Terminator”, explica Pat Mooney, del Grupo ETC. “Si pueden minar la moratoria existente, pueden utilizar Terminator como plataforma tecnológica para todas las semillas comerciales y extraer así miles de millones de dólares adicionales de los agricultores”.
Roberto Requião, gobernador del estado de Paraná en Brasil, abrió la conferencia del CDB el lunes con una fuerte condena a Terminator.
“Las semillas suicidas son el paso siguiente en la estrategia de la industria transnacional para controlar la producción y el uso comercial de las semillas”, dijo Requião en la plenaria inaugural ante 3 mil delegados. “Éste es un paso más de la industria transnacional en pos del control total de la producción de granos.”
Fuera de la conferencia hubo ayer coloridas manifestaciones conforme cientos de campesinos ondearon banderolas y mantas que rezaban “las Semillas Suicidas son Semillas Homicidas”. En la semana las protestas se esparcieron mucho más allá de Curitiba: El lunes medio millón de firmas fueron presentadas ante el Primer Ministro de India, haciéndole un llamado a que India mantenga su prohibición sobre las semillas Terminator. En Ottawa, Canadá, unas mil personas se juntaron la noche del lunes para llevara cabo un “juicio” público de la tecnología Terminator en un intento por someter al gobierno canadiense a que rindiera cuentas. Protestas menores ocurrieron en las embajadas canadienses en Londres y Berlín. El 17 de marzo el Parlamento Europeo aprobó por abrumadora mayoría una resolución donde se urge a los delegados europeos ante el CDB a que mantengan la moratoria existente sobre Terminator y rechacen la cláusula “caso por caso”.
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Hope Shand
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